Alejandra y Gabriel estaban de novios hacía más de un año.
Ella chateaba con un muchacho de córdoba, a quien sólo conocía por Internet.
Gabriel estudió para técnico en programación, trabajaba todo el día con computadoras, le espiaba los correos electrónicos a ella; descubrió esa relación y se puso muy nervioso. Eso hizo que Alejandra cambiara su contraseña, para evitar discusiones.
Matías el cordobés, le dijo a ella que iba a venir a Buenos Aires de paseo, ella quedó en recibirlo en la Terminal de Retiro. Así cumplió Alejandra, eso lo emocionó, de tal forma que cuando llegó a Córdoba le mandó un e-mail agradeciéndole su amabilidad. Alejandra le contestó, que para ella era algo muy bonito haber encontrado un muchacho tan educado y fino.
Para Gabriel no era obstáculo entrar al correo de ella porque podía hacerlo sin saber la contraseña, sus celos lo dominaban y le hizo un escándalo terrible, tuvieron una gran pelea, Alejandra lloró mucho, dejaron de ser novios.
Al poco tiempo Matías vino a vivir a Buenos Aires, eso la puso contenta, ya que ahora lo iba a poder ver libremente. Se encontraron una vez, pero no pasó nada.
Unos días después Matías la invitó a tomar un café, le presentó a un muchacho que lo acompañaba como su novio. Alejandra dice. ”Esta historia es para Gabriel que la mira por televisión”.
Javier Zampieri